viernes, 22 de enero de 2010

Flora de Asturias



Abedul
La especie Betula pendula es un árbol esbelto que puede alcanzar los 30 metros y cuya madera es útil en la fabricación de madreñes

Acebo
El acebo crece en suelos húmedos y ligeros, tolerando bien la variación altitudinal

Alcornoque
Las especies del género Quercus se pueden dividir en tres grupos, atendiendo a la persistencia de sus hojas, siendo los árboles de hoja perenne: la Encina (Quercus ilex L.) y el Alcornoque (Quercus suber L)

Aliso
En Asturias es conocido como humero, homero o humeiru y, es muy frecuente en las orillas de los arroyos y ríos así como en otros lugares húmedos del piso basal de la región
Avellano
Esta especie ha tenido un significado mágico, especialmente para combatir las víboras, por lo que en muchas ocasiones se plantaban en los lindes de las fincas a fin de ahuyentarlas
Brezo
Una parte importante de la superficie de Asturias se ve cubierta por matorrales de brezos y tojos

Carbayo
Las especies del género Quercus se pueden dividir en tres grupos, atendiendo a la persistencia de sus hojas, siendo los árboles de hoja caduca o robles: el Carbayo (Quercus robur L.), el Roble Albar (Quercus petraea) y el Rebollo (Quercus pyrenaica)

Castaño
El castaño, junto con el carbayo, son los elementos forestales más representativos del piso basal asturiano

Encina
Las especies del género Quercus se pueden dividir en tres grupos, atendiendo a la persistencia de sus hojas, siendo los árboles de hoja perenne: la Encina (Quercus ilex L.) y el Alcornoque (Quercus suber L)

Fresno
Este árbol, conocido en Asturias como fresnu o freisnu da nombre a algunos de los pueblos de nuestra región
Haya
Es un árbol, de hasta 35 m y que puede alcanzar los tres siglos de edad

Helecho
Las Aspleniales son un grupo muy amplio al que pertenece el género de helechos con más representantes en Asturias, Asplenium

Quejigo
Las especies del género Quercus se pueden dividir en tres grupos, atendiendo a la persistencia de sus hojas, siendo el Quejigo (Quercus faginea Lam.) el único representante de los árboles de hojas marcescentes

Rebollo
Las especies del género Quercus se pueden dividir en tres grupos, atendiendo a la persistencia de sus hojas, siendo los árboles de hoja caduca o robles: el Carbayo (Quercus robur L.), el Roble Albar (Quercus petraea) y el Rebollo (Quercus pyrenaica)

Roble albar
Las especies del género Quercus se pueden dividir en tres grupos, atendiendo a la persistencia de sus hojas, siendo los árboles de hoja caduca o robles: el Carbayo (Quercus robur L.), el Roble Albar (Quercus petraea) y el Rebollo (Quercus pyrenaica)
Sauce
Los sauces reciben en Asturias distintas denominaciones, según las zonas y especies de que se trate

Tojo (Argoma / Cotoya)
El tojo, toxo, cotoya, árgoma, cádaves o aulaga, es una leguminosa de tallos robustos y ramas y ramillas espinoso-punzantes

playa de Asturias



La costa asturiana, de 345 Kms., presenta un espléndido y diverso panorama de playas, calas y acantilados. Desde playas urbanas a playas en plena naturaleza pasando por conjuntos dunares, yacimientos jurásicos, paisajes protegidos, monumentos naturales,...
En definitiva, el Cantábrico se une con Asturias en una sinfonía de formas, colores y aromas que hacen del litoral asturiano un verdadero Paraíso Natural.

martes, 15 de diciembre de 2009

Criterios de Comercio Justo


Criterios de comercio justo

El comercio tradicional pocas veces defiende los criterios del comercio justo, y casi siempre acentúa las diferencias entre los países ricos y pobres. Esta situación puede cambiarse a través del comercio justo, una herramienta de cooperación para colaborar a la erradicación de la pobreza en los países en desarrollo y ayudar a las poblaciones empobrecidas a salir de su dependencia y explotación.Las organizaciones de comercio justo se constituyen en un sistema comercial alternativo que ofrece a los productores acceso directo a los mercados del Norte y unas condiciones laborales y comerciales justas e igualitarias, que les asegure un medio de vida sostenible. Estas organizaciones deben respetar una serie de criterios básicos para que su productos lleven el Sello que los clasifica como productos de comercio justo:
Salarios para una vida digna
Los sueldos que reciben los trabajadores del Sur les condenan a ser esclavos de la pobreza Unos 100 millones de personas viven del café. La mayoría son jornaleros o pequeños campesinos que cultivan sus parcelas. Cuando caen los precios del café, los pequeños propietarios deben aumentar el área dedicada a este cultivo en detrimento de los productos para el autoconsumo. Los jornaleros deben andar varios kilómetros para llegar hasta las plantaciones y cargar los sacos de café de vuelta.
No a la explotación infantil
Los niños y niñas trabajan como adultos en muchos países del Sur Los jornaleros son ayudados por sus hijos e hijaspara así aumentar los ingresos. Las situaciones de extrema pobreza que viven las familias les fuerzan a ello. Sin una escuela que les facilite un mejor futuro, trabajan demasiadas horas y viven en condiciones insalubres y expuestos a enfermedades. Además, cobran menos por su trabajo y sufren trastornos que les afectan física y psíquicamente.
Igualdad entre hombres y mujeres
Es habitual que la mujer cobre un salario inferior por realizar el mismo trabajo que un hombreDesde la cuna hasta la tumba, las mujeres están sistemáticamente discriminadas en el plano social y económico. Esto les supone carecer de posibilidades de alcanzar un empleo seguro, ingresos propios, formación y por tanto tomar decisiones sobre su propio futuro. El 70% de los que viven en la pobreza absoluta son mujeres y hay un abismo entre la retribución que las mujeres reciben y el papel que desempeñan en la sociedad.
Respeto al medio ambiente
La sobreexplotación de los recursos naturales compromete el desarrollo de los países del Sur En los útlimos años se ha intensificado el uso de pesticidas y fertilizantes en las plantaciones. Se estima que en los países del Tercer Mundo se utilizan sin control unas 400.000 toneladas anuales de pesticidas, muchos de ellos prohibidos en los países del Norte. Aunque a corto plazo eliminan las plagas, estos productos afectan a la piel y a las vías respiratorias, y provocan la degradación de los suelos y la contaminación del medio ambiente, con la consiguiente recesión de los cultivos. Una producción de café sin productos químicos supondría un ahorro de entre 60 y 120 euros por año y hectárea, aunque la productividad de las tierras sería menor.
Derechos laborales
La ausencia de derechos laborales dificulta la obtención de unas condiciones de vida y trabajo más dignasEn muchos países de Sudamérica y África, los capataces van armados; los temporeros se hacinan en alojamientos precarios; no hay ninguna cobertura sanitaria para prevenir enfermedades o accidentes; las leyes no permiten la asociación o sindicación y, si la permiten, los sicarios se encargan de perseguir a los activistas...

Inmigrantes en España




Inmigrantes en España

1.647.000 inmigrantes comenzaron el año 2004 como residentes legales en España. De ellos, 276.000 consiguieron sus papeles a lo largo de 2003.
Sin embargo, no todos corrieron la misma suerte ya que, en los mismos 12 meses, 92.679 personas que se encontraban en situación ilegal fueron repatriadas a sus lugares de origen. El 25% llevaba un tiempo viviendo en nuestro país, pero el resto fueron detenidas en las fronteras antes de poder cumplir su sueño. Muchos de ellos, 19.176, fueron interceptados cuando intentaban alcanzar las costas españolas a bordo de embarcaciones ilegales.
Éstos son los datos que se desprenden del Balance sobre Inmigración en el año 2003 elaborado por el Gobierno. Según estas cifras, cerca de 963.000 extranjeros figuran ya en las listas de la Seguridad Social, 95.000 se dieron de alta en 2003, lo que se traduce un 5,71% de los trabajadores afiliados.
PROCEDENCIA Y DESTINOLos inmigrantes procedentes de América Latina son los más numerosos, llegado a alcanzar las 514.000 personas en situación regular. Los siguen de cerca los africanos, que son ya 432.000 y aquéllos que han emigrado de países pertencecientes a la Unión Europea, 406.000.
Las comunidades autónomas de Cataluña y Madrid son las que más inmigrantes acogen, seguidas por Andalucía y Valencia.

Trafico de personas

La jornada laboral de Ana Belén Macías depende del viento. Si hay Levante, podrádedicarse a la tareas cotidianas del Centro de Primera asistencia de Cruz Roja de Tarifa. Pero, si sopla Poniente, las alarmas se disparan. El mar en calma es sinónimo de la llegada masiva de pateras desde el otro lado del Estrecho y hay que estar preparado para actuar.
La desesperación de los más pobres es una inagotable fuente de ingresos para las
mafias que se dedican al tráfico de personas, un negocio que mueve cada año unos 7.000 millones de dólares. Esta cifra supera a la del tráfico de drogas, según han denunciado Cruz Roja y la Media Luna Roja, durante su Conferencia Regional en Berlín. Se calcula que en todo el mundo hay entre 20 y 40 millones de inmigrantes ilegales, de los cuales tres millones viven en Europa occidental.En cuanto las patrulleras de la Guardia Civil divisan una embarcación a la deriva avisan al Centro de Cruz Roja. Inmediatamente, el médico, los voluntarios y las ambulancias parten en dirección a la playa o al puerto, listos para atender cualquier emergencia. "En cada patera viajan hacinados unos 40 inmigrantes sin papeles. Cuando llegan a tierra, el 75% necesita atención médica", explica Ana Belén. Sólo el pasado año, 10.366 personas fueron atendidas en las costas españolas. Atención inmediata Hipotermia, quemaduras y traumatismos diversos son las secuelas más comunes de su incierto viaje hacia un futuro mejor. Una travesía en la que han invertido todos sus ahorros y esperanzas. Nada más poner los pies en suelo español, los inmigrantes son sometidos a un triaje, un examen general para valorar su estado. Si no necesitan hospitalización, son trasladados a la Isla de las Palomas. En este antiguo cuartel militar convertido ahora en centro de acogida se les practica un reconocimiento más exhaustivo y se procede a efectuar las curas pertinentes. Billete de vuelta
Los subsaharianos son registrados, se les entrega un documento donde les informan de que en 15 días deben abandonar España. Debido a la inexistencia de tratados de extradición con sus respectivos países de origen, normalmente quedan en libertad. Los marroquíes, sin embargo, son trasladados a la comisaría de Algeciras y desde allí, embarcados en el Ferry que les devolverá de nuevo a su país. “Las mujeres embarazadas o con niños pequeños acaban en muchos casos en albergues como el de la Cruz Blanca, donde el padre Isidoro, más conocido como Fray Patera, las acoge hasta que alguien las reclama y siguen su particular huída hacia delante.Independientemente de su buena o mala suerte, estos hombres y mujeres han tenido que pagar un alto precio para poder arriesgar su vida en el Mediterráneo. Ana Belén y sus compañeros han atendido a inmigrantes que intentaban instalarse en España por tercera o cuarta vez y han sido detenidos. Ellos saben que, en cuanto reunan el dinero necesario, lo volverán a intentar, porque cuando no se tiene nada, no hay nada que perder.

martes, 1 de diciembre de 2009

Protocolo de Kyoto


Posición de los diversos países en 2009 respecto del Protocolo de Kioto. Firmado y ratificado. Firmado pero con ratificación pendiente. Firmado pero con ratificación rechazada. No posicionado.
El Protocolo de Kioto sobre el cambio climático[1] es un acuerdo internacional que tiene por objetivo reducir las emisiones de seis gases que causan el calentamiento global: dióxido de carbono (CO2), gas metano (CH4) y óxido nitroso (N2O), además de tres gases industriales fluorados: Hidrofluorocarbonos (HFC), Perfluorocarbonos (PFC) y Hexafluoruro de azufre (SF6), en un porcentaje aproximado de al menos un 5%, dentro del periodo que va desde el año 2008 al 2012, en comparación a las emisiones al año 1990. Por ejemplo, si la contaminación de estos gases en el año 1990 alcanzaba el 100%, al término del año 2012 deberá ser al menos del 95%. Es preciso señalar que esto no significa que cada país deba reducir sus emisiones de gases regulados en un 5% como mínimo, sino que este es un porcentaje a nivel global y, por el contrario, cada país obligado por Kioto tiene sus propios porcentajes de emisión que debe disminuir.